Hoy me levanté temprano con la intención de tener por primera vez después de mucho tiempo, un sábado mañanero em casa. Por ello, agarré unos mangos, me lavé los dientes (no me peiné, o sí) y me dispuse a ir a la panadería a comprar medio kilo de milonguitas. el resto es muy aburrido, las mismas calles, las mismas casas, quizás si hago dos cuadras en lugar de una, puedo ver otras casas. El mismo perro que ladra al pedo, el mismo coche fundido y estacionado desde quien sabe cuando, y la panadería. Rutina normal para cualquier comprador de pan un sábado a la mañana, pero cuando regresaba con la bolsa pensando sí habría manteca en la heladera me encuentro a un ex vecino, si es que existe esa categoría. El tema es que no teníamos nada en común más que haber compartido una cuadra hace mucho, y quizás algún que otro culo que vimos con nuestros ojos pre adolescentes. Entonces nos dedicamos a dejar un segundo de silencio para ver quién sería el primero en hablar, si es que había algo de que hablar. Yo pensaba, y lo loco de esto es que pensé veinticinco millones de cosas en cinco segundos, y entonces salió. La pregunta que 9 de cada diez ex vecinos, ex novios, ex lo que sea se hacen... ¿qué es de tu vida? Y claro, qué carajos vas a preguntarle a alguien que ni recordás. La charla duró dos segundos más debido a mi generosa diplomacia, pero me remiti{o a otros encuentros donde siempre utilizo el mismo recurso en lugar de no decir nada, o hacerme el boludo, o ser simplemente sincero y cortar de una antes que exponerme a esta incomodidad, y encima a la mañana.
Así que ya saben lo que sucede cuando se encuentran ante una de estas situaciones que son molestas, y no dejan ningún tipo de ganancia más que una puteada porque se enfrió el pan o porque no había manteca en la heladera. en fin, no a la pregunta que nos hacemos antes ex.
Gracias.
Dormir en la lluvia
Hace 13 años
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